EL VIAJE

Tupac Amaru II

Alejandra Gayol

 

Bajo el dominio de la corona española, la sangre de un cacique indígena se agitó ante la opresión que los colonizadores ejercían sobre su pueblo. Su piel era indígena, su espíritu el de los guerreros incas y su lengua la de sus ancestros. Insurgió, apoyado por su pueblo. Levantó la mayor revuelta indígena de Sudamérica hasta que las armas y los sobornos de la corona española acabaron primero con su vida y luego con su lucha.

Capítulo 1: El contexto social peruano.

El siglo XVII llegaba a una América dividida: la de los conquistadores blancos y la de los pueblos indígenas. La primera penetraba en el continente a través de la fuerza, lideraba el poder económico aplicando sus leyes e imponiendo su lengua, un arma infalible para poder controlar a los que con desprecio llamaban “indios”. El pueblo indígena trabajaba en su mayoría en el campo, pagando tributos a los colonizadores. Eran la principal mano de obra para los españoles. Los territorios indígenas estaban gobernados por caciques, algunos descendientes de la nobleza inca, los cuales eran elegidos y respetados por el pueblo. Por el contrario, otros dirigentes se vendieron y colaboraron con el invasor.

Capítulo 2: La mita, leña para el fuego.

En un ambiente de descontento social, la corona española en 1605, impone la mita: el trabajo obligatorio de los indígenas dentro de las minas. Esta nueva ley lleva a la explotación extrema del indígena y a la diferencia más abismal de derechos humanos entre mestizos y nativos. Miles de muertos y una pobreza extrema que equilibra la balanza de las riquezas exuberantes que genera la corona y sus lacayos. La mita es el primer hachazo invisible del Imperio, la chispa que engendró el fuego de la revolución.

Tras un siglo de trabajo en condiciones infrahumanas, a mediados del siglo XVIII, el rey Carlos III de España crea reformas para controlar todos los movimientos económicos de América. Además de la subida de impuestos y otros ataques al bolsillo de criollos y mestizos, estos cambios perjudicaron directamente a los esclavos de las minas. El odio nace en los pechos, las miradas se dirigen a los dirigentes, los caciques, aquellos quienes estaban para salvaguardar y proteger a su pueblo, no respondían. La indignación sacudía las calles. El pueblo se había cansado de la opresión.

Representación de la extracción de minerales, la mita

Capítulo 3: La insurgencia del cacique inca

José Gabriel Condorcanqui Noguera, cacique de Tinta, era un firme opositor de las nuevas reformas. Esto le hace rápidamente obtener fieles seguidores. Su intención es llegar a todo el pueblo, despertar al luchador que todos los campesinos y mineros llevan dentro. Su sangre era una mezcla de nobles incas y criollos, era un hombre adinerado y dedicado al comercio. Llegó a vestir ropa hispánica, influido por su educación elitista, dominaba el español e incluso el latín, donde demostraba una clara influencia de la colonia.

Cuando las reformas abusivas comienzan a remover el espíritu del campesinado, José Gabriel Condorcanqui, mas conocido por Tupac Amaru II, abandona todos los lazos hispánicos como símbolo de desprecio. Comienza a utilizar la ropa de los nobles incas y a hablar exclusivamente el quechua en su vida cotidiana, pues para liderar un pueblo, debes hablar la lengua de ese pueblo, y para ser un líder inca, debes usar las palabras de los antiguos amautas del Imperio.

En 1776, Tupac Amaru II exige la liberación de la despreciada mita para su pueblo, lo que hace que la corona lo ignore por completo. Pero un descendiente del último Sapa Inca no se rinde ante las adversidades. Comenzó así la revolución junto con Micaela Bastidas, guerrera andina, figura determinante en la resistencia, cabeza del golpe y personaje fundamental en la historia de Perú, además de ser también la esposa del cacique.

Imagen popular de Micaela Bastidas

Capítulo 4: Insurgencia y represión

Tupac Amaru II ingenia un plan. En 1780 secuestra al gobernante español Antonio de Arriaga, obligándole a escribir cartas a otros dirigentes españoles solicitando armas y dinero. Pero esta no es la finalidad del plan. Tupac redacta una carta falsa y la lee ante sus seguidores. En ella explica como el rey de España exige la muerte del gobernador debido a su incompetencia, además de declarar la liberación del pueblo indígena de toda reforma. Esto hace que la revolución gane multitud de simpatizantes, desde indígenas hasta mestizos y criollos.

La violenta actitud de los colonizadores y la amenaza de la inestabilidad en el poder del imperio hace que la corona responda. Una lucha cuerpo a cuerpo durante días finaliza con la derrota de los españoles. El rey, dominado por el miedo, declara a Tupac Amaru traidor al reino. El pánico se contagia en ambos bandos y la rebelión se ve dañada por el temor de sus adeptos a ser fuertemente reprimidos por pertenecer a una rebelión que va en contra de los intereses de los españoles.

Capítulo 5: “La mia es la única que ha quedado de la sangre de los incas, reyes de este reino.

La lucha es insaciable. Los tupacamaristas llegan a Cusco para asesinar a caciques realistas —aquellos simpatizantes de la corona— y hacer justicia. Empiezan los primeros logros de la rebelión: reconquistan tierras que habían sido robadas por los colonizadores, acaban con la mita y eliminan todos los símbolos de represión que antes existían, como el dominio de la lengua española sobre el quechua. Sin embargo, las armas de fuego son un mal enemigo. Muchos días de combate. La revolución pierde sangre y deja muertos. Los españoles se hacen con la victoria obligando a los tupacamaristas a huir.

Tupac Amaru II

Capítulo 6: El último aliento.

En 1781, tropas dirigidas por gobernantes españoles se unen para acabar definitivamente con la revuelta. Los principales dirigentes, apoyos principales de Tupac Amaru II, son asesinados. La revolución queda en pequeños focos pero mantiene una carta bajo la manga. Reunidos como pueden a escondidas de los colonizadores, preparan un último ataque, el ultimo cartucho de su esperanza. Pero el dinero lo compra todo, y los sobornos de los españoles hacen que la información llegue hasta ellos. Un chivatazo desploma el plan, el ejército del Imperio español derrota a los rebeldes.

Capítulo 7: Fin de la sublevación

Con la actitud de un cazador furtivo o de un torero, los españoles llegan a la plaza central de Cusco exhibiendo a su presa. Tupac Amaru y su familia son torturados a ojos de espectadores sanguíneos. Primero arrebatan la vida de sus hijos y la de Micaela, y obligan al líder andino a presenciar el horror. Tupac es sometido a todo tipo de torturas mientras los ejecutores le exigen que delate a sus compañeros. Entre gritos de dolor y la asfixia de su propia sangre, el líder indígena grita antes de su muerte: “Aquí no hay más cómplices que tú y yo. Tú por oprimir al pueblo y yo por querer liberarlo.”

 

Representación del desmembramiento de Tupac Amaru II en la Plaza de Armas de Cusco

Epílogo

Para entender la actualidad política y social de América es importante conocer su historia. Los conquistadores no se encontraron con un pueblo sumiso e ignorante al que nada le importaba.No vencieron por superioridad intelectual, sino por superioridad armamentística. Como pasa con los pueblos, las lenguas no se pierden por ser más débiles, más pobres o menos adaptadas, ni porque los hablantes nativos, por propia voluntad, dejen de utilizarla. Las guerras y la violencia histórica que ha padecido América junto a la imposición cultural, no solo han acabado con la vida de campesinos y guerreros, sino que han conseguido invisibilizar la cosmovisión y el espíritu de los pueblos originarios. Aunque la lucha no queda en vano. Pasaron a la historia como la mayor revolución de la América indígena. Lucharon por no seguir siendo un pueblo a la sombra de los conquistadores. Quisieron reconquistar su tierra y revitalizar su cosmovisión, su tradición y su lengua.

 

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